miércoles, 9 de marzo de 2011

No i can't.

Mientras tanto Lawrence se lavaba el rostro en los lavaderos de su colegio, se miró en el espejo y vió algo que el no quería, realmente no se consideraba guapo ni horrible, simplemente no se quería, sentía que no era lo que realmente quería ser. Pero pronto áquellos pensamientos desaparecieron en pos de los de Anne y su atrevimiento. ¿Cómo se atrevía a cortar su discurso?, áquel que había tardado 15 minutos de crear entre el trayecto colegio-casa.

- Lawrence?. - dijo una voz detrás. éste se volteó y vio a Seth parado en la puerta de los baños.
- Eres el nuevo. Qué quieres?.
- El maestro Edward me ha pedido que te viniese a buscar.
- Creo que iré de inmediato sólo dile que espere un poco ... - dijo Lawrence lavando su rostro.

De inmediato Seth se paró a un lado de Lawrence y tocó su rostro mojado.

- Está ... caliente. - dijo Seth asombrado
- Qué haces?!. - gritó Lawrence.
- De donde vengo, el agua normalmente sale helada y lo más cercano que tenemos a lagos están congelados casi los 12 meses del año. Sólo quería saber cómo era. - dijo Seth con tristeza.
- A caso no tiene agua en su hogar?.
- No conozco mi actual hogar, he venido directo desde el aeropuerto al colegio, mi vuelo llegaba a las 7:15.
- Y cómo lo has hecho para vestirte?!. - preguntó lawrence.
- He venido vestido desde que me subí al vuelo.
- Q-Qué?!. - Lo que mas le asombraba a Lawrence era que aún imaginándose lo incómodo que debía ser dormir con el uniforme, tenía una cara de paz y excelente estado.
- Disculpa si te he incomodado, es hora de volver.

Ambos volvieron al salón dónde les esperaba la clase, ansiosa de escuchar el programa de Lawrence, que aunque era egocentrico, misántropo y egoísta, manejaba todo a la perfección y si salia todo perfecto podrían viajar a Brasil ese año gracias a todos los manejos que hizo. Mientras que los demás cursos sólo irían a pueblitos aledaños.

Terminadas las clases y bastante agotado, Lawrence se despedía de la mayoría y terminaba de aclarar todas sus inquietudes respecto al plan del año escolar propuesto por el. Seth se acercó entre la mayoría.

- Dónde vives?. - dijo él.
- "Qué te importa", pensó Lawrence. - Para qué sería?. -dijo finalmente.
- No conozco mi hogar y sólo he recibido un mensaje de mi madre con la dirección, no conozco a nadie y quisiera saber si podrías ayudarme puesto que eres el que sabe más. - Lawrence tomó esto como un "reconocimiento" de sus capacidades intelectuales y sólo por ello aceptó.
- Salieron juntos del colegio y caminaron unas calles hacia el hogar de Seth, no había problema en transporte puesto que quedaba sólo a unas calles de la secundaria.

Al llegar al lugar se encontraron con una de las casas bastante parecida a la que vivía Lawrence y era un buen barrio. Mientras el sol parecía esconderse el cielo cambiaba a color rojo y se respiraba tranquilidad en áquel lugar. La puerta no abría y Lawrence se impacientaba, debía continuar con su lectura.
- Si quieres, puedes dejarme aquí, no tengo problema en esperar a mi madre.
- No tienes dinero para llamar a tu madre?. -dijo Lawrence.
- De todas formas no creo que conteste, gracias, puedes irse si gustas. - Seth fríamente respondió, cosa que sorprendió a Lawrence, pues estuvo todo el día con una sonrisa en su rostro.
- Entonces .. Adiós. - dijo lawrence, Seth se despidió con un gesto.

Al caminar una cuadra se había hecho de noche y Lawrence no pudo contenerse en mirar hacia atrás, al ver la figura de Seth sentada en el asfalto con tristeza y dolor. Dio la media vuelta y corrió hacia el.

- Enserio, toma, llámala. - Lawrence ofreció su celular a Seth y este levantó la cabeza sin mas remedio que aceptarlo.

Unos segundos pasaron mientras Seth se comunicaba con su madre y Lawrence lo miraba atentamente observandolo atentamente.

- Soy yo, Seth .... oh ... entiendo, esa es la bienvenida no?... Por mi que te mueras. - colgó Seth.

Lawrence quedó impresionado y consternado con la comunicación entre Seth y su madre. Éste no pudo contener sus lágrimas.

-H-Hey ... no es para que te pongas así, que te ha dicho?. - pero por más que lo tratara de calmar éste no parecía escuchar.
- Puedo quedarme en tu hogar esta noche?, el maestro me dijo que vive contigo, puedo dormir en el sofá.
- Creo que está bien ...



Softly way

Lawrence caminaba rápido y altanero, con una mezcla de expresión enojada y serena al mismo tiempo, escuchando música pero a la vez consciente del mundo, de los sonidos, del aire y del ambiente en general, se dirigía hacia su colegio que el consideraba "Estúpido" con la gente "estúpida" de siempre, y con los mismos adultos "estúpidos" que debía soportar.

Era el número uno de su clase y ni siquiera los profesores le llamaban la atención o le reprimían pues tenían temor de que les diera una de sus charlas de psicología que los dejaba en ridículo frente a los alumnos.

Era el primer día de colegio e iba pensando en reelegirse como presidente del comité de la clase y los cambios que haría en ella para que se adecuara lo más posible a la "clase perfecta" que el soñaba.

Era un chico de estatura media, unos 1.65 cms. tenía 17 años, pelo negro y largo (al que tampoco reprimían por temor a ser llamados retrógradas fascistas). Aunque tenia una apariencia altanera y seria, en su fondo escondía un serio complejo de inferioridad y delicadez física.

Cuando finalmente llegó a la puerta del colegio, una chica un poco desorientada, de pelo marrón y de su misma estatura se acercó a él, destacando por su belleza.

- Disculpa, dónde puedo encontrar la clase 5B?. - dijo la chica con timidez
- Creo que está en uno de los pasillos contiguos a la dirección del colegio, frente a la entrada. - respondió el chico fríamente.
- Gracias. - la chica pareció sentirse insultada por la frialdad de Lawrence y abandonó toda conversación rápidamente en dirección a la entrada.

El reloj de su hogar estaba mal puesto, eran las 7:30 y las clases comenzaban a las 8:00. Pensó que debía ser una broma de mal gusto, puesto que se había quedado hasta las 5:00 AM leyendo uno de los libros de ocultismo que tanto gusta leer. Se sentó en su asiento de primera fila pensativo .. finalmente Lawrence sucumbió al sueño pesado que acaecía y se quedo dormido mientras su brazo colgaba desde su asiento.

La puerta se abrió lentamente y se dejó ver un estudiante, en excelente estado y sonriente, aunque su sonrisa cambió completamente al ver a lawrence sentado en la silla medio-muerto. Se acercó rápidamente a se agachó para comprobar el pulso, pero el seguía vivo.

- Que Alivio ... - dijo el chico.

Lawrence calló de lado por el movimiento del chico y cayó en sus brazos durmiente.

-Eh .. oye... - el chico se sentía incómodo y trato de volver a sentarlo pero no consiguió siquiera volver a ponerse en pie.

En ese momento entra un hombre alto, con lentes y con una expresión de felicidad en su cara.

- Alumnos siento por llegar tard... eh?. - su nombre era Edward y era uno de los profesores mejor evaluados del establecimiento y uno de los pocos que podían controlar a Lawrence, aunque nisiquiera eso sirvió al ver la escena que se había montado en su salón. Pronto al retomar la calma y salir de la sorpresa caminó a su podio y dijo. - Supongo que tu eres el nuevo. - dijo soriente.

-Mi nombre es Seth, soy el estudiante extranjero. Usted es mi maestro no?. - dijo el chico sonriente a pesar de que Lawrence le pesaba demasiado.
- Asi es, Edward. Y él .. es Lawrence mi alumno estrella, ahora .. porqué está en tus brazos y casi muerto?.-
- Lo encontré así, nisiquiera sabe quién soy. Pensé que había sufrido un ataque cárdiaco o algo así.
- No, no ... acostumbra a dormirse tarde, lo sé porque vivimos en la misma casa, es mi primo.
- Así que su primo es su alumno, interesante.

Seth puso a Lawrence en su asiento con la ayuda del maestro y se pusieron a hablar de asuntos que debía atender con la transferencia.

Seth era un chico blanco y de cara pálida, de pelo marrón claro y alto, muy al contrario de Lawrence, que era más bien débil y enfermizo, con tez normal y de pelo negro. Seth era un chico sereno pero a la vez algo torpe, se preocupaba mucho por los demás, y se consideraba buen deportista, siempre trataba de dar lo mejor en clases pero sólo obtenia notas promedio e incluso bajo el promedio. Odiaba leer y su sueño era ser Pediatra.

Cuando Lawrence despertó ya habían varios alumnos en la sala, al ver la reacción de cotilleos frente a su repentina toma de consciencia se sintió obligado a organizar la clase como había planeado mientras caminaba camino al colegio.

Se puso de pie y pidió permiso al maestro Edward, éste consintió.

- Quería si es que es de su agrado, re-elegirme como presidente del comité, puesto que no veo a nadie capaz de tomar el puesto como lo haría yo. -dijo con cierto tono egocéntrico. Cosa que a nadie molestó puesto que llevaban años y ya le conocían.
- Perfecto, entonces quiero empezar con ..
La puerta se abrió y todos se silenciaron mientras miraban hacia atrás. Era la misma chica de pelo marrón que le había pedido dirección esa mañana. Caminó rápido y con aparente timidez hacia el Maestro Edward para pasarle un papel.

- Mi nombre es Anne Silverman, he cometido un error lamento llegar tarde.
- Otra nueva!. Edward ojeó el expediente de Anne rápidamente mientras el silencio perpetuo seguía. - Ganadora de ferias científicas, concursos de poesía y premio al libro del año?. - dijo el maestro entre risas. - Parece tendrás diversión este año, primo. - dijo refiriendose a Lawrence.
Este enojado sólo se limitó a decir:
- Considero de pésima educación que alguien entre mientras otra persona está en el podio hablando, sinceramente no creo que llegues muy lejos con ese tipo de atrevimiento, necesito conseguir agua para lavarme el rostro. - Lawrence salió del salón enfadado.
- No te preocupes, es así siempre. - dijo Edward mascando una de las manzanas que tenía en su escritorio. - Por favor toma asiento. - Anne se sentó a un lado de Seth, éste quedó en parte impresionado por el egocentrismo de Lawrence pero también por la Belleza de Anne.

Una chica rubia y de rasgos finos, pero grandes lentes y moldeada figura, realmente parecía una mujer encerrada en una disfraz de quinceañera. Sintió rápidos látidos en su corazón y decidió que había sido "Flechado por el amor".