The same way he moved over me, the same way he kissed me, that's what i'm seeing.
The same way... the same culprit, the same shame, the same way the shadow climbed over me.
I'm stuck in this whole "love" shit.
¡Hola!, mi nombre es Jeff, todos me dicen Fifo!, soy una persona totalmente no-normal de 18 años (actualmente) que vive en Antofagasta, chile y estudia Psicología en la UCN ;)
miércoles, 26 de diciembre de 2012
martes, 18 de diciembre de 2012
Odio mi cumpleaños.
Para personas cómo yo (hermitañas por naturaleza) es un suplicio, digo está bien que me saluden por facebook después de todo un "me gusta" no me molesta, pero .... contestar el teléfono cada 5 minutos y tener que decir "gracias" con una sonrisa completamente falsa que ni a mí me sale bien más de 10 veces al día es demasiado!
Para personas cómo yo (hermitañas por naturaleza) es un suplicio, digo está bien que me saluden por facebook después de todo un "me gusta" no me molesta, pero .... contestar el teléfono cada 5 minutos y tener que decir "gracias" con una sonrisa completamente falsa que ni a mí me sale bien más de 10 veces al día es demasiado!
martes, 9 de octubre de 2012
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Lucifer
¿Qué son estas sombras que siento a mi alrededor?
¿Por qué siento esta presión en mi pecho?
La culpa está derrotando al heredero
¿Es acaso la oscuridad más fuerte que la luz de aquél que juró defenderme?
¿Acaso llegó el día en que mi bautizo de sangre se consume?
No quiero vivir,
No quiero vivir si mi destino está marcado por los pasos del hijo del ocaso.
No quiero alzarme cómo la primera estrella de la mañana para caer primero cuando Horus sea derrotado.
¿Qué son estas sombras a mi alrededor?... que son y qué quieren de mí.
¿Por qué siento esta presión en mi pecho?
La culpa está derrotando al heredero
¿Es acaso la oscuridad más fuerte que la luz de aquél que juró defenderme?
¿Acaso llegó el día en que mi bautizo de sangre se consume?
No quiero vivir,
No quiero vivir si mi destino está marcado por los pasos del hijo del ocaso.
No quiero alzarme cómo la primera estrella de la mañana para caer primero cuando Horus sea derrotado.
¿Qué son estas sombras a mi alrededor?... que son y qué quieren de mí.
miércoles, 5 de septiembre de 2012
Rebelión
Tenía estilo, sin límites, no conocía lo que era tener reglas.
Me dejé atrapar por sus ojos casi cómo si los secuestrara.
Me subí a la micro detrás de una adolescente de más o menos 15 años y su madre, algo mayor, una mujer canosa y pequeña de rostro arrugado.
La niña fue caminando poco a poco hacia atrás mientras la micro se llenaba, la mujer parecía nerviosa, se daba vuelta para observarla casi compulsivamente cada minuto para ver dónde estaba. Yo, que estaba al lado de ella, notaba el nerviosismo de la chica al verse observaba constantemente por su posiblemente sobre protectora madre.
-Yo la mataría - le dije, con una sonrisa. Me miró nerviosa y no supo que responder, el desconocido le había hablado.
Uno de los hombres que estaba sentado se puso de pie para bajarse en la siguiente esquina, pareció aplastar a la pequeña chiquilla mientras se abría paso entre la multitud, a lo que la madre se giró y la miró con un rostro autoritario, hizo ademán de ponerse de pie, sin embargo ya el hombre en la parada, se volvió a sentar.
- Es mi madre ... y la amo - dijo mirando fijamente la ventana sin dirigirme la mirada, su voz era suave y gentil, su rostro no tenía expresión, su cabello tomado brillaba de limpieza.
-¿Y ella te ama?, al parecer no te deja volar, pajarito - pregunté, mientras hurgaba en mi bolsillo izquierdo por mi celular para verificar la hora. "Ya es tarde", pensé. La chica miró a su madre esta vez para comprobar que iba sentada tranquilamente.
-Ella me quiere, por eso me proteje. - respondió, esta vez me miró con sus grandes ojos café claro, dejé que su mirada me llenara, algo había en ella que expresaba determinación y tristeza al mismo tiempo, ella sabía que estaba atrapada, sin embargo quería ser liberada sin que nadie saliera lastimado.
Acerqué mi rostro al suyo y pronto sus labios rozaron los míos, mi lengua se introdujo lentamente en su boca mientras ella al parecer la recibía con gusto. Al terminar el beso, sentí las miradas de la micro, sin embargo sólo pude concentrarme en ella, sólo en ella. Su madre se abría paso violentamente entre la gente, pero estaba lejos, no podría alcanzarme.
-Sé libre - le dije, y sus ojos brillaron.
-¿Cómo podría? - respondió con una lágrima asomándose en sus ojos.
Me dejé atrapar por sus ojos casi cómo si los secuestrara.
Me subí a la micro detrás de una adolescente de más o menos 15 años y su madre, algo mayor, una mujer canosa y pequeña de rostro arrugado.
La niña fue caminando poco a poco hacia atrás mientras la micro se llenaba, la mujer parecía nerviosa, se daba vuelta para observarla casi compulsivamente cada minuto para ver dónde estaba. Yo, que estaba al lado de ella, notaba el nerviosismo de la chica al verse observaba constantemente por su posiblemente sobre protectora madre.
-Yo la mataría - le dije, con una sonrisa. Me miró nerviosa y no supo que responder, el desconocido le había hablado.
Uno de los hombres que estaba sentado se puso de pie para bajarse en la siguiente esquina, pareció aplastar a la pequeña chiquilla mientras se abría paso entre la multitud, a lo que la madre se giró y la miró con un rostro autoritario, hizo ademán de ponerse de pie, sin embargo ya el hombre en la parada, se volvió a sentar.
- Es mi madre ... y la amo - dijo mirando fijamente la ventana sin dirigirme la mirada, su voz era suave y gentil, su rostro no tenía expresión, su cabello tomado brillaba de limpieza.
-¿Y ella te ama?, al parecer no te deja volar, pajarito - pregunté, mientras hurgaba en mi bolsillo izquierdo por mi celular para verificar la hora. "Ya es tarde", pensé. La chica miró a su madre esta vez para comprobar que iba sentada tranquilamente.
-Ella me quiere, por eso me proteje. - respondió, esta vez me miró con sus grandes ojos café claro, dejé que su mirada me llenara, algo había en ella que expresaba determinación y tristeza al mismo tiempo, ella sabía que estaba atrapada, sin embargo quería ser liberada sin que nadie saliera lastimado.
Acerqué mi rostro al suyo y pronto sus labios rozaron los míos, mi lengua se introdujo lentamente en su boca mientras ella al parecer la recibía con gusto. Al terminar el beso, sentí las miradas de la micro, sin embargo sólo pude concentrarme en ella, sólo en ella. Su madre se abría paso violentamente entre la gente, pero estaba lejos, no podría alcanzarme.
-Sé libre - le dije, y sus ojos brillaron.
-¿Cómo podría? - respondió con una lágrima asomándose en sus ojos.
jueves, 16 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
sábado, 11 de agosto de 2012
miércoles, 8 de agosto de 2012
REY VACH
No dejaré de tener sangre pura por que mi boca haya espetado "Feo culiao".
Preferiría amar mil veces a un Nazi que amarte a ti, eres repugnante.
Preferiría amar mil veces a un Nazi que amarte a ti, eres repugnante.
martes, 7 de agosto de 2012
Disonancia
Espacio sagrado,
Cada vez que recurro a ti quedas reducido a cenizas.
Cómo una ráfaga de fuego de atravieso,
Cómo un fénix hambriento,
Cómo la más majestuosa ave,
Te atravieso y parezco ir al fin del mundo.
Vuelvo y sigo volviendo,
Siento cómo aquellos días van quedando atrás,
Aquéllos dónde me besabas tan despreocupadamente,
Quizás no lo recuerdes,
Pero aquí la memoria es lo que menos importa.
Cada vez que recurro a ti quedas reducido a cenizas.
Cómo una ráfaga de fuego de atravieso,
Cómo un fénix hambriento,
Cómo la más majestuosa ave,
Te atravieso y parezco ir al fin del mundo.
Vuelvo y sigo volviendo,
Siento cómo aquellos días van quedando atrás,
Aquéllos dónde me besabas tan despreocupadamente,
Quizás no lo recuerdes,
Pero aquí la memoria es lo que menos importa.
viernes, 20 de julio de 2012
THE SEEKERS
Los días seguían fríos cómo siempre, las inmediaciones del instituto siempre se vaciaban apenas terminaban las clases ya que la temperatura era tan baja que se habían cancelado todas las actividades extraescolares.
Uno de esos días al salir de clases, Lawrence salió conversando con Seth acerca de lo difícil que se les hacia estudiar y levantarse con el frío. Lawrence había visto en la televisión que la ola de frío no terminaría hasta pasado el domingo y estaban a miércoles.
-Bueno, creo que debo irme. - dijo Seth
- Hey, mi hogar no queda muy lejos, creo que podría acompañarte. - dijo Lawrence. Seth estaba bastante sorprendido, el tiempo que llevaba en el Instituto se había percatado que éste no hablaba con nadie, de hecho sólo él le hablaba de vez en cuando. - Está bien, ¡vamos! -exclamó este.
Pasaron por las frías calles conversando sobre temas anexos, ambos iban cubiertos con una bufanda y guantes. Las calles se estaban volviendo oscuras, mientras el cielo cambiaba sus tonalidades de celeste a naranjo, rojo, azul oscuro.
Cuando ya llevaban treinta minutos de recorrido, las calles ya estaban totalmente vacías y oscuras.
Lawrence que ya tenía bastante frío se había arrepentido de acompañar a Seth caminando. En ese momento a cinco metros delante suyo vislumbró una especie de perla que brillaba. Adelantándose se arrodilló para cogerla. Era una especie de bola ahuecada y transparente, estaba muy helada y parecía tener un brillo violeta extraño.
- ¿Qué es eso? - preguntó Seth, acercándose. - Es una bolita - respondió el otro chico. - Vaya, bueno pues cógela y vámonos, ya es de noche. - sugirió Seth. - Mmmm ... creo que .. ¿eh? - La esfera comenzó a llenarse misteriosamente de un brillante líquido azul. - ¡S-se .. está llenando! - gritó Lawrence.
De pronto, a un costado de la calle, en un oscuro callejón se comenzaron a escuchar pasos.
- Lawrence, mira. - Seth se puso atento a lo que podría aparecer.
Los pasos parecían acercarse a los chicos cada vez más. De pronto, desde la oscuridad una extraña extremidad con grandes garras que parecían cuchillas de metal y piel gris pareció apuntar a los chicos. Un humanoide deforme y repugnante salió de la oscuridad, caminaba encorvada, piel grisácea, tres huecos en la frente y en vez de boca tenía una rejilla, largos tubos y cables le crecían desde la nuca.
- ¡¿Qué es eso?! - exclamó Lawrence mientras la criatura se acercaba más y más. - No lo sé, ¡pero creo que deberíamos salir de aquí! - Seth empujó a Lawrence y ambos corriendo calle arriba.
Un chillido horripilante se escuchó detrás de los chicos.
jueves, 19 de julio de 2012
El himno.
Hace tiempo he conocido a un chico, su nombre es Seth, parece serio sin embargo al hablarle su expresión cambia completamente y te devuelve una sonrisa. Ha ocupado tu puesto en el salón de clases, espero que no te moleste.
Saludos, un viejo amigo.
Lawrence estaba en la clase de gimnasia con el resto de los chicos de la clase. El profesor que era un joven recién egresado era siempre el más animado a hacer ejercicio sin embargo parecía un poco triste.
- Chicos creo que debemos hablar un tema antes de empezar la clase - dijo incómodo.
Los chicos se miraron los unos a los otros, Lawrence que estaba enfrente miró a Seth que se encontraba a su lado con desconcierto.
- Dos chicos de más o menos su edad y un adulto han muerto en el volcamiento de un autobús y un vehículo particular - bajó la mirada - Es mi deber advertirles que regresen temprano a sus hogares y que sean bastante responsables al salir, que vivan ... - La clase lo miraba sin entender el por qué de la charla, al percatarse de esto el profesor se puso rojo - ¡Bueno, será mejor que comencemos!.
- ¿No está acostumbrado a dar consejos? - dijo Seth a Lawrence riendo. -El profesor Richard normalmente empieza la clase de inmediato, quizás era algún familiar suyo ... quién sabe. - respondió Lawrence.
En el transcurso de la clase, Seth había logrado pasar a todos sus compañeros en todas las actividades. Lawrence comenzaba a creer que no tenía ninguna habilidad en especial puesto que en los exámenes de casi todas las materias había sacado baja calificación, sin embargo era excepcionalmente ágil, fuerte y rápido.
Al salir de la clase, bastante agotado, Lawrence fue a las duchas y luego cuando iba saliendo del colegio en dirección a su hogar, volvió a ver a Seth salir. Desde hace unas semanas cuando llegó lo vio salir, sin embargo luego cada vez que salía de clases éste parecía desaparecer misteriosamente, no era bullicioso y parecía estar obsesionado con el libro con el que siempre portaba. Éste le daba una apariencia bastante culta, sin embargo después de ver sus calificaciones Lawrence sentenció su hipótesis cómo falsa.
El Renacer
El chico iba sentado en el último asiento de un autobús casi vacío, era bastante tarde, éste no quería llegar a su hogar así que se mantuvo rondando por el centro de la ciudad antes de volver.
Era un joven bastante retraído y serio, tenía el cabello negro y largo, sus ojos eran oscuros cómo el ónice, iba abrigado con un chaleco de cuero y guantes negros.
"De seguro ha muerto", la voz de su madre se cruzó por su mente. "No lo encontraremos, ya olvídalo".
¿Cómo es posible que una madre diga eso? - pensó.
De pronto los pensamientos del chico cesaron abruptamente, el autobús paró en seco y el chico se golpeó la cabeza al dar con el asiento delantero. Una extraña neblina comenzó a invadir el autobús, al ver esto el chico se puso de pie curioso por lo sucedido. La chica de adelante parecía seguir escuchando música, estaba congelada al igual que el conductor.
- Buscas una nueva existencia Mercurius - dijo una voz femenina.
Desde la extraña niebla que se hacia cada vez más densa, surgió una mujer de largos cabellos blancos, ésta llevaba una túnica blanca y los ojos vendados por una cinta blanca. Las palabras se le hacían completamente familiar a Mercurius.
- ¿Qué has dicho? ¿Quién eres? - preguntó el chico tratando de mantener la calma, la mujer sonrió - He escuchado tus pensamientos, he visto en tus más profundas pesadillas y he decidido llevarte conmigo al Olvido - dijo la mujer, su voz era bastante sugestiva, algo había en ella que seducía profundamente a Mercurius - Ven conmigo, Mercurius - dijo finalmente. -"¿Mercurius?", pensó. "Me ha llamado Mercurius" - pensó el chico.
La mujer comenzó a avanzar en dirección al joven mientras levantaba su mano llamándolo.
"Es hora" - dijo una voz dentro de la cabeza del chico.
Sus pies comenzaron a moverse lentamente en dirección a la mujer. No se podía detener. Sentía que en cada paso el nombre "Mercurius" quedaba grabado a fuego en su alma. Cuando finalmente éste tomó la mano de la mujer, desaparecieron en la densa niebla, cómo por arte de magia.
El autobús, la chica y el conductor siguieron el camino cómo si no se hubieran percatado de nada y la neblina desapareció junto con la mujer y el chico, hasta que de pronto un auto se cruzó en el camino, se escuchó el grito del conductor, y éste terminó volcado en medio de la ciudad.
jueves, 12 de julio de 2012
Re edición, El círculo de los increados.
CAPÍTULO I : LOS ACTORES
Espero que me sigas recordando, allí dónde estés.
He escuchado que tus padres finalmente se mudarán. Creo que les ha pegado duro
el hecho de perderte. Todavía me sigo preguntando qué hubiera pasado si hubiera
hecho algo para impedir tu muerte.
Todavía no puedo
creer que no te sentarás a mi lado este año. Edward dice que le han asignado a mi clase, esos
idiotas por fin han hecho algo bien.
Espero que estés bien,
dondequiera que estés.
Abrazos, un viejo amigo.
Lawrence caminaba rápido, altanero, enojado, sólo la música que desviaba su
atención de la larga caminata al instituto le mantenía lo suficientemente
ocupado cómo para no explotar.
Era un chico de estatura media, unos 1.65 cm. tenía
17 años, pelo negro y largo, delgado, muy delgado. Su rostro regularmente
infundía miedo en su clase.
Era el número uno de su clase, sin embargo su
actitud había cambiado completamente el último año, al punto que era temido por
muchos, ni siquiera los profesores le llamaban la atención o le reprimían temían
que los dejaran en ridículo frente a los alumnos.
A pesar de estar enojado, se detuvo a observar el
cielo, estaba bastante nublado, las calles de la ciudad estaban vacías, a esas
horas casi nadie salía de su hogar. A medida que Lawrence se acercaba al instituto
sintió como una leve brisa gélida acariciaba su rostro. De pronto, un copo de
nieve se precipitó hacia él desde el cielo; comenzó a nevar.
Cuando finalmente llegó a las puertas del
instituto, no vio rastro de los estudiantes. Pensó de inmediato que era mucho
más tarde de lo que el ya creía que iba, por lo que entró apresuradamente por
las anchas puertas.
Una chica que parecía perdida miraba un papel un
poco desorientada, era más o menos de su misma estatura y tenía el pelo castaño
claro, sus facciones deslumbraron a Lawrence ya que era muy hermosa. Ésta al
verlo, con timidez, se acercó.
- Disculpa, dónde puedo encontrar la clase 5B?. -
dijo la chica, mientras sotenía el papel en sus manos - Creo que está en uno de
los pasillos contiguos a la dirección del colegio, frente a la entrada. -
respondió el chico fríamente - Gracias. - la chica pareció haberle incomodado
con su pregunta, ya que el chico sin despedirse prosiguió su rumbo al salón de
clases.
Hizo el trayecto rutinario hacia el salón, mientras
le ponía nervioso cada vez más el hecho de que no hubiera nadie en los
pasillos, “estoy muy atrasado” pensó, agobiado por el hecho de llegar tarde
pensó que sería mucho mas pertinente el quedarse fuera de la clase y luego
entrar en el receso, pero la clase de esta semana era muy importante cómo para
perdérsela por completo.
Al llegar al salón, vio por la ventanilla que no
había nadie dentro.
Perplejo por esto sacó de su mochila su
celular: 8:30 AM, ¡estaba media hora
atrasado, cómo era posible que no hubiera nadie dentro!
Finalmente al entrar dejó su mochila en el primer
puesto, a un lado del escritorio del profesor cómo era de costumbre. Observó el
reloj de la clase que estaba arriba del pizarrón y su ira volvió a incrementar:
Eran las 7:30 AM, su reloj se había adelantado una hora. Cayó con un colapso a
su asiento mitad cansancio por la caminata, mitad sueño. “Edward debió ser”,
pensó.
La puerta se abrió lentamente y se dejó ver un
estudiante, en excelente estado y sonriente, al ver a Lawrence sentado en la silla
medio-muerto se acercó amistosamente.
-¡Hola! –
dijo el chico, Lawrence quién ya estaba bastante ocupado tratando de recobrar
el aliento, sintió como el chico trataba de despertarlo. -¿Qué quieres?-
respondió Lawrence, pensando que era uno de sus compañeros de clases. – Mi nombre
es Seth, Seth Clavis, soy nuevo y… - Lawrence levantó la cabeza frunciendo el
ceño para ver mejor al chico que le molestaba.
Seth era un chico bastante alto, pelirrojo. De
facciones toscas, rostro pálido y alegres ojos verdes.
-¿Me podría
sentar a tu lado? –continuó el chico. Lawrence volvió a esconder su rostro
entre sus brazos. Seth al parecer ignorando los gestos de disgusto de Lawrence
se sentó a su lado. El silencio era incómodo.
Después de un rato, Lawrence levantó la cabeza para
comprobar la hora, eran 15 minutos para las 8 de la mañana, un grupo de estudiantes
ya había llegado al salón, estaban sentados atrás conversando.
-Si lo que
quieres es conversar, quizás ellos quieran – dijo Lawrence a Seth, que se
encontraba leyendo un libro, éste lo miró con sorpresa – Si lo que quisiera
fuera conversar lo hubiera hecho, pero el libro está demasiado interesante cómo
para detenerme ahora mismo, tendré todo un año para hacer amistades. –
respondió el chico.
Sonó la campana y al rato entraron los demás al
salón acompañados del maestro: Edward, un hombre de buen porte, cabello negro,
rostro sereno y sonrisa risueña. – Bien alumnos, hoy tenemos grandes noticias. –
dijo el hombre mientras atravesaba el salón. –Hoy tenemos a dos alumnos nuevos
en la clase, un chico y una chica, Seth Clavis y Anne Silverman respectivamente
por supuesto, ellos… -el maestro de pronto puso sus ojos en Seth que se
encontraba sentado en primera fila junto a Lawrence que miraba aburrido al
profesor –… Pero qué tenemos aquí, yo pensé que te habías retrasado, bueno pasen
adelante.
Seth se levantó y se puso frente al profesor
mientras se escuchaban unos pasos que venían atrás. Lawrence vislumbro una cabellera
castaño claro y luego se dio cuenta que era la chica tímida que estaba en la
entrada.
-Mi nombre es Seth Clavis, encantado de conocerlos
a todos, espero hacer buenas amistades este año aquí. – dijo el chico pelirrojo
con una efusiva sonrisa. –El mío es Anne Silverman, espero llevarme bien con
todos aquí. – la chica tenía una sonrisa tímida y una chispa en sus ojos que
cautivó a Lawrence, así como una belleza extraordinaria –Anne, ¿Es cierto que
ganaste por cinco años seguidos la feria de ciencias de tu estado? – Preguntó el
profesor, curioso –La verdad es que sí, mi fuerte es la química – respondió Anne.
“Estúpida, está loca si piensa que me vendrá a
ganar este año a mí”, pensó Lawrence para sus adentros. En ese instante,
mientras el profesor seguía interrogando a los chicos Lawrence fijó su mirada
en el libro que estaba sobre el puesto de Seth, era el libro que estaba
leyendo; el título decía “LOS SIETE CÍRCULOS DEL OLVIDO”.
Al terminar el día, Lawrence decidió irse en autobus
a su hogar, era bastante tarde y no había parado de nevar, hacía frío y estaba
muy cansado. Había pasado el día sentado en su puesto resolviendo los
ejercicios de matemáticas del día siguiente mientras Seth leía a su lado. No
sabía si su presencia era molesta o no, a veces simplemente sentía que él
estaba allí, pero que no podía perturbar su extraña aura mientras leía.
En el paradero frente a la salida del instituto vio
como el chico se perdía en la lejanía, debía vivir cerca para irse caminando
con el frío que había. Quizás no debió ser tan duro. Quizás él era una buena
persona.
martes, 10 de julio de 2012
domingo, 24 de junio de 2012
La sangre de los Increados
Aiko siempre lo supo.
La única forma de iluminar las conciencias de los últimos vasallos era ungirlos con la sangre de aquéllos que siempre estuvieron de pie. Ni siquiera el eclipse pudo esconder la verdad que todos trataban de mentir.
La única forma de iluminar las conciencias de los últimos vasallos era ungirlos con la sangre de aquéllos que siempre estuvieron de pie. Ni siquiera el eclipse pudo esconder la verdad que todos trataban de mentir.
viernes, 1 de junio de 2012
Elévame..
A veces trato de pensar que no me importa lo que digan los demás.
Que no te quiero.
Que no debo quererte.
Que no debo sentir nada por ti.
Que no quiero sentir nada por ti.
Pero supongo que te has dado cuenta que todo ha sido una mentira, ¿No es así?
Una mentira perfecta concebida para guardar mis sueños dónde no puedan ser dañados.
Tan bien guardados que ni siquiera la realidad puede cristalizarlos.
Elévame, déjame sentir que todo valdrá la pena.
Que te quiero.
Que debo quererte
Que siento mucho por ti.
Que debo sentir mucho por ti.
sábado, 12 de mayo de 2012
Dentro de nuestro inconsciente, bajo los velos de la oscuridad un campo se levanta. Ésta devorando toda la conciencia que nos conecta con nuestros mundos.
Dos sombras se enfrentan en la penumbra, luchan por el dominio del todo.
- Tu pobre capacidad para vislumbrar el final, me da vergüenza. - dijo la sombra.
- Déjame tranquilo, yo te envié aquí, no deberías haber tomado el control de esto. - dijo el chico.
- Tu piensas, que tu sombra.. yo, desapareceré así de fácil? - preguntó la sombra. - Yo soy lo que no aceptas, yo soy aquél que te puede ver desde aquí, en la más total oscuridad.
- Yo te condené al abismo de mi alma, y es por eso ... que he de terminar contigo ahora. - dijo decididamente el chico.
De pronto, una luz comenzó a tomar forma en las manos del chico, una cruz formada de materia inexistente, una cruz que luego fue tomando un color negro resplandeciente. El chico empuñó la cruz y ésta pareció transportarlo en un haz de luz detrás de la sombra. La cruz, tomando forma de una espada brillante, se disponía a asestar un golpe detrás de la sombra.
La sombra agachada, había detenido el golpe con una cruz similar al del chico.
- Un artema de luz, que le brinda al portador la capacidad para moverse a la velocidad de ésta, interesante. - Observó la sombra. - Un poco hipócrita de tu parte, no?
- ¡¿Qué es eso?! - sorprendido el chico dio unos pasos atrás.
La cruz fue tomando forma de espada, similar al artema de luz.
- De dónde has sacado eso ..? - preguntó el chico, mientras la sombra reía.
- Tú me lo has dado.
La sombra lanzó una estocada, a lo que el chico trató de esquivar usando el artema de luz, pero éste falló, finalmente detuvo el golpe a pocas penas con su artema-espada.
- Qué ha pasado? - exclamó el chico.
- ... el Artema de las realidades, impide todo uso de algo surreal aquí, estamos bajo las reglas de lo que cierne sobre nuestras cabezas, el cielo, la oscuridad, la luz, la tierra .. todo .. - dijo la sombra.
Inestabilidad
Me he estado presionando bastante estos últimos días.
Esto me ha hecho cuestionarme sobre lo que realmente quiero. ¿Será realmente Psicología lo que quiero en mi vida?, ¿será realmente el estrés diario, el vivir presionado bajo un sistema que lo único que le importa es mi dinero LO QUE REALMENTE QUIERO?
Posiblemente sí.
Me hace feliz el sentir que todo va bien, que todo lo tengo bajo control, que soy el constructor de mi futuro... sin embargo, extraño esos momentos de estabilidad dónde yo hago lo que quiero, cómo quiero, dónde quiero.
Esto me ha hecho cuestionarme sobre lo que realmente quiero. ¿Será realmente Psicología lo que quiero en mi vida?, ¿será realmente el estrés diario, el vivir presionado bajo un sistema que lo único que le importa es mi dinero LO QUE REALMENTE QUIERO?
Posiblemente sí.
Me hace feliz el sentir que todo va bien, que todo lo tengo bajo control, que soy el constructor de mi futuro... sin embargo, extraño esos momentos de estabilidad dónde yo hago lo que quiero, cómo quiero, dónde quiero.
sábado, 14 de abril de 2012
Una Historia aprendida.
Soy tan llorón, a veces pienso que mis relaciones son tormentosas, pero esta historia realmente me llegó. Increíble cómo hay personas que son capaces de salir adelante cuando lo único que hace la vida es golpearles. Desearía que muchos más homosexuales fueran cómo él, me gustaría que mucha más gente tomara conciencia de lo que realmente es vivir con un peso tan grande cómo este.
Él me dijo "Te amo" y eso arruinó por completo mi día/semana/mes. La verdad tenía pensado dejar de quererle, abandonar la relación cómo si nada hubiera pasado y que todo quedara cómo una simple y "triste" amistad (con ventaja). Pero dijo las palabras mágicas, y ... eso cambió totalmente el contexto de la relación.
¿Me lo habrá dicho de verdad? ¿De verdad me ama?
No lo sé, soy bastante inseguro para estas cosas, es más. No creo que me ame, sinceramente.
Desde un punto objetivo, soy capaz de darme cuenta cuando algo no funcionará, y esta relación ha estado pre-destinada al fracaso desde su comienzo, ¿Por qué la sigo?.
La calle estaba oscura, el perro de mi vecino me miró con unos ojos que me intimidaron, más no me ladró. Deseé que fuera siempre así de tranquila la calle, oscura, silenciosa, pacífica. Aunque tenía frío, iba relativamente bien. Al llegar al paradero había un joven y una señora, éstos intercambiaron unas palabras y la señora desapareció en la noche.
Venía la 121, era mi oportunidad, al subirme me senté en uno de los asientos de atrás. Me acomodé. Detrás mío se subió el joven, no tan alto, con bufanda y de rostro apacible, intercambiamos miradas, se sentó a mi lado. Conforme iba saliendo el sol e íbamos avanzando en el camino, puso su cabeza en mi hombre, se había quedado dormido.
Me sentía incómodo, no sabía si decirle que se corriera o simplemente dejarlo así. Sus audífonos delataron gustos similares a los míos, incluso escuche mi canción favorita en ellos. ¿Quién es él?, pensé, era realmente confuso, el sol iba saliendo de esos pelados cerros a los que maldigo día a día. Se bajó en el Jumbo. Y todo terminó.
viernes, 23 de marzo de 2012
lunes, 6 de febrero de 2012
Recuerdos
CODENAME AIKO: Chica rubia de cabello corto y rostro delicado. Originaria de Umbral un lugar ubicado en la nada, en un espacio oscuro e infinito. Hija del teniente S.A. fue dada en adopción a su mejor amigo el primer ministro del Estado de Umbral. Decidió dejar Umbral a los 18 para embarcarse en el Zanteria48 en busca de un planeta habitable, sin embargo al encontrarse con el miembro renegado Azrael toma por equivocación un Artema (Un arma capaz de generar cambios en la realidad) y éste termina transformándose en el Artema de Luz, más tarde al morir Azrael en sacrificio ésta se queda con su arma, el Artema de la Muerte que pasa a ser el Artema de Sombras. Toma el control de La Secta.
CODENAME CADENAS/SHANE/CHAINS: Chico muy parecido a Aiko, sólo que éste tiene pelo negro. Originario de "La falsa realidad", es el mundo según La secta más parecido a la realidad. Es obligado a formar parte de La secta por su ex-amigo y recibe el Artema de las Realidades. Finalmente al ver que Aiko se toma el poder de La secta, decide marcharse y ayudar a su vieja amiga que todavía sigue viviendo en La falsa realidad en las sombras. Después de un tiempo y un encuentro con su ex-amigo al que termina venciendo (Recibe el Artema de las Ilusiones o Irrealidades) decide ir dónde Aiko en busca de respuestas.
CODENAME VENUS: Chica enigmática, muy parecida a Aiko, sólo que con cabello marrón. Vivió con sus hermanos ladrones en el desierto de Adul'hab asaltando las caravanas que pasaban por allí. Decide acompañar a Shane en busca de Aiko, sin embargo éste luego se da cuenta que Venus es la reminiscencia de los recuerdos que tenía éste de Aiko, por lo que Venus comienza a desaparecer cada vez que Shane olvida más y más a Aiko. Usa hábilmente las dagas, obtiene el Artema de Unión. Finalmente ésta devela que más que ser un simple recuerdo, es la unión perfecta de Shane y Aiko.
CODENAME AZRAEL: Mejor amigo de Aiko, un poco cabezota y relajado, siempre sabe lo que hace. Miembro renegado de La secta. Decide robar el Artema más reciente visto que sus compañeros planean usarlos para derrocar La secta y hacerse con el poder. Se sacrifica y cae al Olvido, no sin antes darle su arma a Aiko. Aparentemente se le ve cuidado de la Reina a través de la irrealidad, luego se descubre que la necesidad y el recuerdo de Aiko son tan fuertes que éstos toman vida al igual que Venus, por lo que se vuelve más débil conforme pasa el tiempo, al igual que los recuerdos que tenía Aiko de Azrael.
CODENAME CADENAS/SHANE/CHAINS: Chico muy parecido a Aiko, sólo que éste tiene pelo negro. Originario de "La falsa realidad", es el mundo según La secta más parecido a la realidad. Es obligado a formar parte de La secta por su ex-amigo y recibe el Artema de las Realidades. Finalmente al ver que Aiko se toma el poder de La secta, decide marcharse y ayudar a su vieja amiga que todavía sigue viviendo en La falsa realidad en las sombras. Después de un tiempo y un encuentro con su ex-amigo al que termina venciendo (Recibe el Artema de las Ilusiones o Irrealidades) decide ir dónde Aiko en busca de respuestas.
CODENAME VENUS: Chica enigmática, muy parecida a Aiko, sólo que con cabello marrón. Vivió con sus hermanos ladrones en el desierto de Adul'hab asaltando las caravanas que pasaban por allí. Decide acompañar a Shane en busca de Aiko, sin embargo éste luego se da cuenta que Venus es la reminiscencia de los recuerdos que tenía éste de Aiko, por lo que Venus comienza a desaparecer cada vez que Shane olvida más y más a Aiko. Usa hábilmente las dagas, obtiene el Artema de Unión. Finalmente ésta devela que más que ser un simple recuerdo, es la unión perfecta de Shane y Aiko.
CODENAME AZRAEL: Mejor amigo de Aiko, un poco cabezota y relajado, siempre sabe lo que hace. Miembro renegado de La secta. Decide robar el Artema más reciente visto que sus compañeros planean usarlos para derrocar La secta y hacerse con el poder. Se sacrifica y cae al Olvido, no sin antes darle su arma a Aiko. Aparentemente se le ve cuidado de la Reina a través de la irrealidad, luego se descubre que la necesidad y el recuerdo de Aiko son tan fuertes que éstos toman vida al igual que Venus, por lo que se vuelve más débil conforme pasa el tiempo, al igual que los recuerdos que tenía Aiko de Azrael.
sábado, 28 de enero de 2012
Little Heaven
Dentro del baño, me dejé caer frente a la puerta cerrada. Mis lágrimas invadieron mi rostro mientras sus palabras se paseaban por mi mente, no recordaba exactamente lo que me había dicho, pero estaba ebrio, de seguro. Siempre lo estaba.
Saqué el frasco con la droga que alimentaba mis fantasías y mis peores pesadillas. Las tomé. Sus palabras volvían a recorrer mi mente, esta vez si las recordaba. Anata ga Suki desu
"Mierda japonesa" pensé. Le odiaba, le odiaba tanto que podría olvidarlo ahí mismo. "No puedes" me dijo, me abrazó fuertemente mientras besaba mi frente. "Putos recuerdos" volví a pensar mientras me movía violentamente para tratar de olvidar la evocación de sus palabras.
Las pastillas surtían efecto. El Palacio Austral estaba cerca o era el Palacio Austero?
miércoles, 25 de enero de 2012
Epilefía
No puede ser. La verdad es que no pensé que todo terminaría tan rápido, fue hermoso mientras duró.
No eres para mí, ni yo para ti.
Soy tan bipolar, me hace odiarme (y amarme).
Espera, no sé, el amor es algo que nunca alcanzaré completamente y no me preocupa alcanzarlo la verdad, por que sé muy bien que esta vida no es para el amor, sino para el conocimiento. ¿Quién soy?.
No eres para mí, ni yo para ti.
Soy tan bipolar, me hace odiarme (y amarme).
Espera, no sé, el amor es algo que nunca alcanzaré completamente y no me preocupa alcanzarlo la verdad, por que sé muy bien que esta vida no es para el amor, sino para el conocimiento. ¿Quién soy?.
sábado, 7 de enero de 2012
martes, 3 de enero de 2012
Little Sunshine!
El problema entre tú y yo.
Nuestro fuego arde, sin embargo arde tanto que he podido sentir cómo quema mi piel. Peligroso.
Si no fuera tan inseguro de mí mismo y el tan seguro de sí mismo esto no estaría pasando.
Somos iguales, estamos hechos el uno al otro. Ja.
Recuerdo el día en qué me llamaste por mi nombre por primera vez. Tus brazos eran cálidos. No era amor, lo sabía, pero me sentía tan bien que decidí dejarlo de lado.
La poca cantidad de recuerdo que nos une es increíble. Recostado sobre mi cama puedo recordar cada momento que me besaste mientras susurrabas a mi inconsciente "Te amo", cada estrella dibujada en el techo de mi habitación me sonríe.
Déjalo ir. Déjame ir.
Nuestro fuego arde, sin embargo arde tanto que he podido sentir cómo quema mi piel. Peligroso.
Si no fuera tan inseguro de mí mismo y el tan seguro de sí mismo esto no estaría pasando.
Somos iguales, estamos hechos el uno al otro. Ja.
Recuerdo el día en qué me llamaste por mi nombre por primera vez. Tus brazos eran cálidos. No era amor, lo sabía, pero me sentía tan bien que decidí dejarlo de lado.
La poca cantidad de recuerdo que nos une es increíble. Recostado sobre mi cama puedo recordar cada momento que me besaste mientras susurrabas a mi inconsciente "Te amo", cada estrella dibujada en el techo de mi habitación me sonríe.
Déjalo ir. Déjame ir.
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