El problema entre tú y yo.
Nuestro fuego arde, sin embargo arde tanto que he podido sentir cómo quema mi piel. Peligroso.
Si no fuera tan inseguro de mí mismo y el tan seguro de sí mismo esto no estaría pasando.
Somos iguales, estamos hechos el uno al otro. Ja.
Recuerdo el día en qué me llamaste por mi nombre por primera vez. Tus brazos eran cálidos. No era amor, lo sabía, pero me sentía tan bien que decidí dejarlo de lado.
La poca cantidad de recuerdo que nos une es increíble. Recostado sobre mi cama puedo recordar cada momento que me besaste mientras susurrabas a mi inconsciente "Te amo", cada estrella dibujada en el techo de mi habitación me sonríe.
Déjalo ir. Déjame ir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario