
Hoy he despertado 5 veces, pero al parecer la vida sigue siendo igual que las otras cuatro que llevo durmiendo.
Aquella noche vi ángeles pasar por mi habitación, hablaban en blanco, pálida mente y casi como si estuvieran advirtiéndome que pronto sería devorado por la oscuridad.
Áquella noche me desperté y observe el brillo de la luna que llenaba e iluminaba mi habitación, el cortinaje parecía acariciar suavemente la oscuridad de mi cuartos mientras el viento de la ventana hacia el balcón de mi habitación la atravesaba libremente, estaba abierta en medio de la noche.
Abrí los ojos y traté de tomar mi reproductor de música para alumbrar en la penumbra, pero nada, parecía estar sin carga. Me levanté lentamente mientras observaba un poco atontado las cortinas danzantes.
Me posé enfrente de la ventana y dejé que el brillo lunar iluminara mi pijama, pronto, me dí cuenta había una puerta semiabierta con un extraño brillo rojo en mi balcón. Me acerqué sin pensarlo, estupefacto e hipnotizado por áquella puerta.
La abrí y traspasé su umbral mientras el brillo de la luna llena acariciaba mi cuerpo. Pude ver el paisaje verde e infinito de los bosques detrás de la extraña puerta. Tomé la manilla de la puerta y sentí un calor maternal, era real; todo era verdad. La abrí y un brillo encegueció mis ojos.
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