Mercurius golpeó con todas sus fuerzas al gran Golem de roca que se plantaba frente a él. "¡Lo logre!", una sonrisa se dibujó en su rostro mientras su patada golpeaba el gran torso sólido. Pero no se movió, ni un "puto" centímetro cómo vio Seth a lo lejos.
Se escuchó un gran bufido, unos cuernos gigantes salpicados en sangre salieron de la desnuda cabeza del golem, dándole una apariencia de un Minotauro de piedra gigante. ¡Mierda! No se anticipó a su ataque y aún en el aire recuperándose de la patada, Mercurius fue embestido por un gran martillo de piedra cayendo a diez metros del gran Golem.
- ¡Tenemos que hacer algo! - Exclamó Seth. - No te preocupes, estamos preparados, Mercurius sólo es la distracción. - Respondió Alisa con traquilidad. - ¡Zeus, a darle!- El gran chico rubio respondió con una segura afirmación.
Las balas de Alisa comenzaron a golpear la piedra del golem, sin hacerle daño. Este perdió la atención en el cuerpo aún inerte de Mercurius y comenzó a cercarse lentamente a Seth, Zeus y Alisa.
- Hijo de perra, ¡Allí viene! - exclamó Zeus, recargando su escopeta.
-¿Mercurius estás bien? - dijo el comunicador integrado al traje de Mercurius, era Alex, desde la central. - El golpe fue duro, sí, al parecer los cálculos están mal, es más grave y fuerte de lo que creíamos, ¡debes abandonar la misión!. - Mercurius comenzó a levantarse lentamente tratando de recuperar el aliento. - No importa. - respondió.- Usaremos el "gas".
El "gas" era un compuesto químico electrónico que al ser usado sonaba cómo un gas, pero no lo era.
- Estás loco, sólo tenemos una dosis para los cuatro y posiblemente la necesiten en el futuro. - respondió Alex.
A lo lejos las balas de Alisa y Zeus golpeaban al Gigante, sin éxito en su intento de detener su paso.
- No te preocupes, lo usaré con precaución .. - dijo Mercurius, mientras un brazo desconocido le ayudaba a levantarse, era Seth. - Todo estará bien, vamos, debemos huir de aquí. - dijo Seth, mientras Mercurius le dedicaba una mirada de desprecio. - Aléjate - Mercurius se limitó a expresar sus deseos en una palabra.
De pronto y en el momento en que Alisa y Zeus corrían en dirección contraria al gigante, temiendo que éste les golpeara con su gigante mazo. Mercurius a pesar de todo comenzó a correr en dirección al gigante, con todas sus fuerzas, mientras la tierra se levantaba con cada pisada que daba en aquél árido desierto.
"Debo usar el gas" - pensó. "Úsalo sólo en momentos de extrema urgencia" - Evocó las palabras de Alex en los meses anteriores.
El sol le golpeaba en el rostro y sus zapatos pronto de llenarían de tierra amarilla.
"Recuerda que al usarlo requieres de toda tu concentración. - Mercurius cerró los ojos. El comunicador pareció enviar un mensaje de Alex que ignoró. "Una vez que tengas al objetivo .. " - Mercurius observó al gran Minotauro tratando de golpear Alisa con el gran mazo. "... Prepárate para el libre albedrío... " - Las palabras de Alex le infundían un miedo pero al mismo tiempo una emoción gigante. - "El poder definitivo" - pensó.... "Ahora".
Cuando tuvo al gigante frente de sí, presionó un pequeño botón en la manga de su chaleco y sintió el sonido. .. sintió el sonido de un gas cómo recién saliendo de un bidón. El siseo en una fracción de segundo le hizo perder el sentido, pronto vio todo lento. Incluso el rostro frío del gigante pétreo.
"Te tengo".
Puso sus manos sobre la piedra y con sus ojos cerrados evocó las partículas moviéndose cada vez más rápido ... la piedra se volvió roja, tan roja que incluso pareció derretirse, pero ésta no se derritió .. explotó.
- ¡¡HAAA!! - Al igual que antes, Mercurius voló ésta vez veinte metros por la explosión
...
- Mercurius? ... ¿Estás bien? .. - Abrió los ojos lentamente, había perdido el comunicador en la explosión y tenía sus manos negras, pero no estaban quemadas, cómo si el fuego no le hubiera afectado su cuerpo. - ¿Lo logré? - dijo Mercurius al tiempo que Seth le ayudaba a levantarse. - Sí .. al parecer.
Los restos del golem desprendían una humadera negra.
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