1 Semana antes de que los sucesos ocurridos en el mundo de Sophia Ritz, Hermes y Vladislav Karpov todavía no la conocían.Un chico yacía durmiendo en un profundo sueño en el bosque al que llaman "Buscheilm". Inerte entre la maleza, esperaba despertar de áquel letargo umbrío.
Mi nombre es Mercurio, recuerdo. Lo último que recuerdo es mi viaje diario desde mi Instituto hasta mi casa en el Metro de Nueva York. Algo me sacó de allí. ¿Qué hago aquí? ... Oh, también recuerdo que iba pensando en la separación de mis padres, la muerte de mi hermano a manos de un delincuente y mi decadente situación escolar; pero que asco que vida. Necesito, algo ...
Me levanté de mi lecho con un fuerte dolor de cabeza y sin saber donde estaba, no recordaba nada hace una hora y sólo podía ver un verde tan intenso que me dejaba perplejo. "Esto no es Nueva York", me dije a mí mismo. Mientras estaba parado allí observando el verde; perplejo, una mujer comenzó a aparecer como por arte de magia hasta aparecer completamente en frente de mí, era una mujer de pelo corto y negro, llevaba una toga negra y parecía la mísmisima muerte. "He muerto?", me pregunté.
- Primogénito de Adán, ahora, existes finalmente. Te he creado desde las sombras de tu mundo, una nueva existencia tienes en tu poder. -dijo la terrorífica mujer levantando sus brazos al aire.
- ¿Cómo ... Cómo puedo volver a Nueva York?. - dije indiferente. La mujer no tomó esto con molestia, de hecho rió y bajo los brazos lentamente.
- Supongo que sabes ya tu nuevo nombre, no, Mercurio?.
- Nuevo?, yo siempre me he llamado así. - refuté.
- No, tu verdadero nombre se ha hundido en las aguas de tu memoria, y lo único que conoces como "Yo" es Mercurio. Tu eres Mercurio y nadie más, no necesitas ese nombre viejo y no-existente. - dijo la mujer sonriendo plácidamente. "Está loca, o de verdad no recuerdo mi verdadero nombre?, pensé.
-Pero eso, ya no importa, tu has sido creado para tener algo que yo te debo de dar.
- Quiero ir a Nueva York...
- Has sido elegido entre muchos por tu sombra, por lo que tienes dentro de tí, tienes a Hermes, dentro de tí, pero claro eso se irá aclarando dentro de poco, he conseguido algo para tí, tómalo. - La mujer levanto su abrazo abriendo su palma y haciendo aparecer por arte de magia nuevamente un objeto, era Cruz pequeña, hecha de un metal negro. - Úsalo para viajar entre los escalones de los mundos y recuperar tu verdadera razón de existir, querías una segunda oportunidad de existencia, no?, pues vívela. - finalmente la mujer comenzó a desaparecer y la Cruz levitó hacia mis manos, la tomé y la miré fijamente.
"¿Qué soy realmente/En qué me han convertido?", dije/ha dicho el chico.
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