Caminamos por una hora hasta llegar finalmente hasta nuestro destino, el Sol negro había desaparecido en cuanto nos pusimos en marcha y realmente no sabíamos con lo que nos encontraríamos.Me seguía preguntando cuál sería la conexión entre Abraxas y Venus, porqué el Sol negro atacó la supuesta base de los rebeldes y por qué Venus tenía tratos con esos fanáticos.
Cuando llegamos, no observamos nada más que ruinas, al parecer el Sol Negro se había tragado todo el edificio. Sólo quedaban algunas paredes en pie y el piso de cerámica negro, algo atípico en la pobreza de Adul'hab.
El Sol seguía arrasando y la arena del desierto seguía golpeandonos en medio de áquel panorama desolador, mientras Vladislav respiraba cada vez más rapido y fuerte por el cansancio que le ocasionaba llevar a Venus en su espalda.
Corrí hacía las ruinas mientras Karpov desenvolvía el arnés de Venus, comencé a explorar las ruinas mientras recuperaba el aliento y Karpov dejaba a Venus asegurada en la arena; nada se veía, todo parecía tan irreal, incluso habían varios cuerpos tirados en el suelo petrificados al igual que Venus.
- Sir Abraxas, lo siento ... yo, yo no he podido. - dijo una voz a lo lejos, en otra de las habitaciones en ruina. Me dirigí hacía ella con la estrella en la mano y me encontré con un hombre de amadura verde brillante de rodillas con una espada enterrada en el piso en ruinas entre sus manos.
- Yo ... serví, protegí, pero no pude... no soy más que un débil... - dijo
- Abraxas, conoces a Abraxas?! - dije con excitación
El hombre se dió una vuelta soltando la espada pero al soltarla se desvaneció cayendo al piso en seco. Enseguida Vladislav vino detrás mío y lo llevamos a un lugar seguro, pasamos la noche allí con Venus y el pobre hombre agonizante.
- Karpov, crees que se pueda salvar?. - pregunté.
- Posiblemente, no parece tener heridas pero mira, su mano está hecha de piedra. - respondió. - Además, habían cuerpos petrificados al igual que Venus, debe ser obra de los Caballeros del Atón.
Al parecer el Sol Negro los petrificó. Anadió.
- Pero, Venus, estaba con nosotros lejos de todo esto y también fué petrificada. - Definitivamente alguna conexión tenía todo esto, Abraxas, venus y el caballero que estaba agonizando.
Se hizo de noche y pronto debimos dormir, al día siguiente el Caballero se presentó como Lancelot, pertenecía a los Rebeldes que comandaba Abraxas, ellos los atacaron, y aunque era difícil llegar a la base de operaciones, misteriosamente los caballeros habían dado con ésta y masacrado casi a todos los Rebeldes.
- Ella, ella es Venus, también ha sido petrificada?!. - gritó.
- La conoces?, ella quién es realmente?. - Vladislav parecía más interesado en sacarle información que en salvarle la vida.
- Llegó hace pocos días, estaba moribunda y la ayudamos, pertenecía a un grupo de ladrones y aunque con la muerte de éstos vió la oportunidad de viajar a otros mundos, no pudo resistir el desierto que por tanto tiempo la ayudó a robarle a los demás. La ayudamos pero cuando huyó Abraxas pensó que había ido a otros mundos y decidió ir a buscarla, ella ... estaba aquí.
- Espera, dices que Abraxas no estaba aquí en el momento del ataque?!. - grité.
- Creo que ya sé porqué Venus también se petrificó, de esa manera los Templarios se deshacen de la gente que no les sirve, les dan 24 últimas horas de vida cuando hacen un trato con ellos y luego los petrifican. - dijo seriamente Karpov.
- Entonces ... he fallado, Venus a muerto y con ella su esencia. - dije tristemente.
- Ella no ha muerto, sólo ha sido petrificada. Todavía puedes tomarla, como lo hiciste con Sophia. - dijo Karpov.
En ese momento la petrificación de la mano de Lancelot volvió y comenzó a comerle el cuerpo poco a poco.
- No .... rayos, encuentren a Abraxas y cuentenle lo ocurrido, y por favor ... encuentren una cura, nosotros somos la última esperanza, lo último que mantiene a Adul'hab alejado de los Templarios del Atón... - En ese momentos, Lancelot se petrificó al igual que todos los demás, un panorama bastante desolador. Ruinas, gente petrificada, el sol y la arena parecían lo mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario