Los chicos siguieron caminando por aquel sendero, perdidos entre los árboles que se alzaban a los lados de éste.Hermes caminaba sujeto por Seth y Anne caminaba adelante tratando de divisar algo más que el ya aburridisímo verde que tanto habían visto.
- Será que este lugar está maldito?, digo ... armaduras que cobran vida y tratan de matarnos, extraños altares, será que ... no hay salida?. - dijo Lawrence mientras trataba de contener las lágrimas. Esto golpeaba todo su ego, estaba deshecho mentalmente, físicamente y no habían encontrado una salida hace horas, lo que liquidaba su moral completamente.
- No hay que desesperar, todo tiene una salida, es muy posible que encontremos un pueblo pronto en el que nos puedan ayudar y acusar de secuestro a quién sea que nos haya traído hasta aquí. - sonrió Seth.
- Claro, de seguro nos creerán que fuimos secuestrados por una puerta. - susurró Lawrence.
Siguieron caminando, Seth como siempre positivo y Lawrence tratando de idear una forma de salir de allí, mientras Anne caminaba tranquila al frente.
- Chicos miren!. - gritó Anne.
Pronto, los árboles de enfrente del camino comenzaron a cambiar, comenzaron a morir y pronto todo el paisajes desde el frente hacia atrás comenzó a cambiar, el verde se convirtió en negro y los árboles pronto se transformaron en bicicletas, autos, edificios, señaléticas, todas hundidas en una tierra negra. El sendero se había convertido en una carretera destruida y vieja.
- Dios, esto es una ciudad en ruinas!. -gritó Anne, mientras Lawrence observaba el cambio con los ojos totalmente abiertos.
- Observen aquello. - dijo seth tratando de conservar la calma.
Frente a ellos y al final de la destruida carretera había una gran nube negra que parecía estar girando alrededor de algo. En el punto más alto de la nube aparecía una luz intermitente, como un faro.
- Podría ser la torre de babel que mencionó el chico?. - dijo Anne, observando curiosa la gran nube.
Lawrence se separó de los brazos de Seth y comenzó a caminar para acercarse a Anne.
-No, el dijo que si seguíamos áquel camino llegariamos a la ciudad de oro, Adul-algo. - dijo Lawrence mientras trataba de mantenerse en pie.
- De todas formas esto no parece a una ciudad de oro, me parece más una torre, una torre de Babel y será mejor buscar ayuda con la amiga del chico. -sugirió Seth.
Los tres chicos caminaron por la carretera destruida, por la oscuridad mientras alrededor se podían observar edificios, automóviles y toda clase de aparatos que parecían ser engullidos por la tierra negra, en el cielo no habían estrellas y no había rastro de una luna ausente que daba al paisaje un ambiente realmente tenebroso.
A medida que se acercaban a la misteriosa niebla, se dieron cuenta que había un viento mucho mas fuerte y que incluso costaba un poco mantenerse de pie sin ser llevado por el viento, pronto se vieron enfrente del gran remolino y notaron que no era niebla lo que giraba, si no que era tierra ¡No era niebla girando, era un tornado!.
- Debemos atravesarlo. - dijo Seth fríamente.
- No podemos, nos llevará con la tierra! - exclamó Anne, mientras trataba de ponerse detrás de Seth y Lawrence.
- Anne, aferrate a Seth y a mí, a estas alturas ya deberíamos estar siendo devorados por el tornado y no lo hemos hecho, así que vamos, podemos hacerlo. - replicó Lawrence convencido de qué ya nada en realidad podría vencerlo.
Comenzaron a avanzar en áquella tormenta de aire manteniéndose siempre juntos tratando de avanzar lentamente pero seguros de que no ocurriría nada que pudiera escaparseles de las manos. Mientras avanzaban, cubriéndose los ojos y la cara con sus ropas podrían ver que el aire disminuía y la tierra se calmaba.
Pronto se encontraron frente a una gran y majestuosa torre negra, de un material tan negro que parecía una especie de piedra que ninguno de los tres conocía. Tenía un estilo gótico como aquellas torres que Lawrence miraba en sus libros de la Edad Media, estaba bellamente hecha y parecía como si hubieran tardado una eternidad en construirla pues, se alzaba en el cielo sin poder verle la copa.
Pero lo más asombroso era lo que se podía ver arriba, en el cielo ... un gran astro eclipsado se levantaba sobre la torre, pero sus bordes en ves de ser amarillos como los eclipses de la tierra, eran rojos, como la sangre.
- Impresionante! - exclamó Lawrence.
- Veamos si alguien adentro nos puede ayudar. - dijo Anne mientras se adelantaba a las grandes puertas de "Oro Negro" de la torre.
La puerta medía 4 metros de altura y estaba hecha del mismo material extraño de toda la torre, un negro reluciente, mientras que cerrada ambas puertas dejaban ver una gran placa redonda de oro que tenía grabada una nota en ella:
Ascender por los cinco caminos del olvido y caminar por la torre de Elohim
Lawrence no entendió esto, nisiquiera pudo recordar haberlo visto en alguno de sus libros. Abrieron las grandes puertas y se encontraron con un pasillo negro con dos candelabros hermosamente decorados que alumbraban el paso con velas negras que emitían un hermoso brillo azul. Pasaron por éste y abrieron otra gran puerta esta vez sin grabado ni oro, y se encontraron con un gran salon redondo que parecía tener una abertura en el piso de la misma forma que la habitación, una escalera de caracol se encontraba a la izquierda y sobre la abertura había un puente con un gran altar en medio de él y una mujer vestida de negro con cabellos blancos, incluso transparentes.
Lawrence se adelantó mientras arrastraba su pie y Seth y Anne trataban de alcanzarlo.
- Por favor, ayúdenos! se lo imploramos! - exclamó Lawrence a la misteriosa mujer que cubría su rostro con un velo blanco y vestía una túnica negra.
Seth y Anne se pararon detrás de Lawrence mientras observaban como la mujer que miraba hacia arriba dejaba de hacerlo para acercarse a ellos, tenía unos ojos azules muy hermosos y su piel era quizás la más pálida que esos chicos verían en sus vidas.
- Que podría hacer una sacerdotisa del sol negro por ustedes, queridos?. - dijo la mujer ... su voz era retorcida y parecía como la voz de una mujer de 80 años, definitivamente no era una voz para una mujer joven como la que se presentaba ante sus ojos.
- Queremos volver a nuestro mundo, Nueva York, queremos volver allí. - dijo Seth con su normal calma, la mujer rió.
- Mi ama los estaba esperando, en especial a ti, pequeña de alma pura. - señaló a Anne.
- Entonces tu o tu ama nos pueden decir cómo salir de aquí?. - preguntó Lawrence.
La mujer volvió a reir.
- Claro, claro, lo que ustedes quieran, pero primero mi ama debe instruir a la pequeña de alma pura. - dijo decididamente.
- Por qué yo?. - dijo Anne seria.
La mujer también cambió su expresión esta vez estaba seria.
- Cada cierto tiempo llega un alma pura a nuestras instalaciones, dónde nuestro deber es educarla en el conocimiento universal de la materia increada, por toda la eternidad. Nos lo agradecerás, créenos!. - exclamó la mujer.
- Les dirás a mis amigos como salir de aquí?. - preguntó Anne.
La mujer volvió a sonreír.
- Claro que lo haré. - dijo
- Entonces me quedaré. - dijo tristemente, Seth y Lawrence se asombraron y decidieron hablar en privado unos metros más atrás mientras la mujer esperaba pacientemente.
- Anne, no puedes hacer esto, saldremos los tres de esto y recuerda lo que dijo Mercurius ... puede no ser realmente confiable. - argumentó Seth.
- Sólo será por 3 días! - gritó la mujer desde atrás. - luego pueden venir a buscarla.
- Ven?, no me pasará nada, volverán a buscarme, si no estaremos aquí atrapados para siempre. - sonrió Anne.
- Está bien, volveremos por tí en 3 días, no nos iremos sin tí. - susurró Lawrence.
- ... Está bien .. - Seth se rindió.
Los chicos se volvieron a la extraña mujer y le contaron su desición.
-Perfecto, prepararé todo. – dijo la mujer.
- Espera, primero dinos dónde salir de aquí! – exclamó Lawrence.
La mujer volvió a reír.
-Más allá de aquí, dónde el oro abunda y dónde la vida ha sido devorada por éste, dónde millones de personas intercambian sus bienes materiales y en este momento dos reinos pelean por dominar la gran joya del desierto: Adul’hab, algo deben saber y es que en la irrealidad los mundos no son unidos por el espacio/tiempo como en su mundo, si no que es unido por pensamientos y sólo se puede viajar entre los mundos por pensamientos. Lamentablemente no puedo decirles que tipo de pensamientos se necesitan para volver a su mundo, pero en Adul’hab en dónde abundan los viajeros, puede haber al menos alguien que les diga como volver. Viajen a Adul’hab, traigan la respuesta y les entregaremos a su amiga para que vuelvan a su añorado mundo. -concluyó.
- Entonces lo haremos, como llegaremos a Adul'hab?. - dijo Seth.
-Tomen esta piedra, deben dibujarla en sus pensamientos mientras ambos la tienen en sus manos y viajarán a aquel lugar. - dijo la mujer. - Tú .. - volvió a señalar a Anne. - Sígueme, debes aprender en 3 días.
Anne se acercó y pronto fue conducida por aquella mujer a subir las escaleras en caracol, Dio media vuelta mientras subía e hizo un gesto de adiós a sus amigos, éstos le devolvieron el gesto con un rostro de incertidumbre.
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