Cuando desperté me encontré recostado sobre una gran roca rectangular que parecía ser un altar, era como una cama de piedra en medio del bosque, el altar estaba elevado a unos metros del suelo por escalones, y en él habían miles de letras de diferentes culturas, habían letras latinas, egipcias, hebreas, chinas, japonesas, entre las que pude reconocer, habían miles y miles de letras que parecían escalar el altar hasta llegar a la cama de piedra en dónde me encontraba.
- Seth? ... dios ... dónde estoy?. - dije aterrorizado.
Algo cayó en mi cabeza, puse mi mano sobre ella y me dí cuenta que era nieve, estaba nevando. Entonces recordé: estaba camino a casa con Seth cuando aquella puerta apareció de la nada. Comenzó a nevar fuertemente mientras el bosque permanecía callado ante el altar y mi presencia.
Me recosté a un lado de la cama de piedra y luego me acurruqué para pasar el frío de la nieve, mientras pensaba en encontrar una salida a áquel lugar. El cielo estaba cubierto por nubes y la nieve caía incesante, mientras los árboles comenzaban a teñirse de blanco y la hierba del bosque parecía borrarse con la nieve, sin embargo parecía no caer sobre el altar.
De pronto, en frente del altar comenzó a cristalizarse algo, era un cristal azul y bello, brillante y parecía poder reflejar todos los árboles a su alrededor. De él salió una mujer, era pequeña y estaba desnuda, era bastante pálida y sus ojos eran azules, mientras su pelo parecía estar hecho de ramas amarillas, hermosas y pálidas.
- Qu... Qué eres tú?. - dije asustado mientras me ponía de pie. - Esto está mal, esto está mal. - me repetía.
La pequeña mujer se paraba mirando perdidamente el cielo y luego mirándome a mí.
- Tú, en el bosque nievan memorias, tu has traído esto aquí. - dijo con los labios cerrados en lo que parecía ser una voz mental.
- Qué eres... quién eres?. - dije.
- Soy Titania y reino los bosques de las memorias. -dijo la pequeña mujer. - has traído nieve a los bosques ... por qué?, qué es lo que quieres congelar en ti mismo?.
- Yo ... no entiendo, quiero salir de aquí...
- Ella viene, acéptala. - dijo finalmente mientras su cristal se desvanecía.
- Eh ?, no entiendo!.
En ese momento una voz parecía hablarme desde mis espaldas, me giré y quedé impactado: una chica parecía estar gritándome y haciéndome señas desde el bosque mientras se dirigía corriendo hacia mí, era Anne Silverman, la chica nueva de la clase que había llegado junto con Seth.
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